Corea del Sur se ha convertido en uno de los grandes beneficiados del rearme internacional provocado por la guerra de Ucrania. El país, situado actualmente en el quinto puesto del ranking militar de Global Firepower, acaba de iniciar una nueva fase de entregas de sus K2 Black Panther.
Los envíos. El primer país está siendo Polonia, uno de los miembros de la OTAN más expuestos a la amenaza rusa. No solo eso, mientras Varsovia proyecta una gigantesca flota de hasta 1.000 unidades, el éxito internacional del carro surcoreano empieza a llamar la atención mucho más lejos de Europa: Marruecos estudia ahora una posible adquisición de hasta 400 K2.

