La noche del domingo, el norte de Lugo se quedó a oscuras. Semáforos apagados, alumbrado caídos y los daños «máis importantes que recordan«. Las cifras, eso sí, despistan: las estaciones recogieron ocho litros por metro cuadrado en apenas media hora, pero con ese agua vinieron 2.168 descargas eléctricas sobre toda la región.
Sería solo una anécdota si no fuera porque es el aperitivo. Lo bueno y lo malo empieza ahora.

