El mapa de los centros de datos en el mundo está en plena expansión y Europa se está llenando de puntos. Pero no va a ser coser y cantar: la construcción de un centro de datos es un megaproyecto de gran envergadura y su operativa hace que tanto la población como los organismos reguladores los tengan bajo lupa y, si es necesario, paren todo inmediatamente. Es lo que acaba de suceder en Finlandia, donde la Agencia Finlandesa de Licencias y Supervisión (LVV) ha paralizado en seco la construcción de dos centros de datos de Google.
Que pare la maquinaria. El pasado martes, LVV ha pedido a Tuike Finland Oy, filial de Google, que suspenda de inmediato las obras de preparación del entorno para los centros de datos de Muhos y Kajaani. ¿La razón? Cortar árboles antes de tiempo. Google habría llevado a cabo la tala de 330 hectáreas en Muhos y casi 200 en 200 en Otanmäki, Kajaani, antes de disponer de la Evaluación del Impacto Ambiental, un documento de obligado cumplimiento antes de acometer un proyecto. Eso sí, siguen permitidos otras tareas como la planificación, las mediciones y los estudios del suelo.

