El consumo de pan quizás no pase por su mejor momento, pero eso no ha impedido que una empresa valenciana, con sede en Carlet, esté levantando un jugoso negocio basado en la venta de colines, rosquilletas, regañás y picos. Anitín, una firma especializada en «panes especiales», está viviendo un momento dulce que se deja sentir tanto en su balance contable como en sus factorías: tras cerrar 2025 con ventas por valor de 110 millones de euros, casi un 4% más que el año anterior, ha estrenado una nueva línea de producción en Castelló.
Hay una palabra que lo explica: Mercadona.

