Antes del 15 de noviembre, el Ministerio de Agricultura tiene que decidir si por primera vez pulsa el «botón nuclear» del aceite de oliva. Un mecanismo que obliga a las almazaras a retirar aceite del mercado para evitar una debacle. Hace tres años, las botellas de aceite iban con alarma en el supermercado, ahora el riesgo es exactamente el contrario.
El invierno en que Bruselas pagó por esperar. ¿Pero no es la primera vez que ha pasado, no? En noviembre de 2019, con los precios hundidos tras la mayor cosecha española de la historia, la Comisión Europea se abrió a pagar a los operadores para que guardaran aceite en sus depósitos durante meses. Y así, poder controlar el precio.

