A partir del 1 de octubre, el Gobierno va a reescribir parte del Reglamento General de Circulación que no se ha tocado en más de dos décadas. Y es que además de los cambios que ya hemos repasado en los patinetes eléctricos, motocicletas y el adelantamiento a ciclistas, hay otro cambio discreto en cómo pueden circular las bicis en ciudad. Y es que la nueva normativa permite que los ayuntamientos puedan habilitar a los ciclistas que circulen en ambos sentidos en ciertas calles de sentido único, incluso cuando los coches solo puedan ir en una dirección.
Por qué es importante. Durante años, los ciclistas en las ciudades españolas han tenido que cumplir las mismas restricciones de sentido único que los coches, incluso en calles residenciales estrechas donde una bicicleta en sentido contrario supone poco riesgo real. La nueva norma reconoce que una bicicleta no es un coche y que algunas calles pueden asumir con seguridad el tráfico ciclista en ambos sentidos sin necesidad de un segundo carril.

