Durante la guerra con Irán, un informe comenzó a circular por el aparato militar de Estados Unidos con una conclusión alarmante: un barco chino que navegaba por Oriente Medio transportaba componentes relacionados con un programa de armas nucleares. La reacción fue inmediata. Militares armados se prepararon para abordar el buque y aviones estadounidenses llegaron a despegar para apoyar la operación. Solo minutos antes de ejecutarla alguien revisó con mayor profundidad el informe y descubrió el problema: una IA había identificado incorrectamente la carga.
El documento era, según una de las fuentes, “completamente falso”.

