Para quienes estamos entusiasmados con la IA, lo que ayer hizo Apple fue a la vez maravilloso y triste. Maravilloso porque presentó unas máquinas excepcionales que se postulan claramente como las mejores máquinas para correr modelos de IA en local. Y triste porque acceder a dichas máquinas no está al alcance de todo el mundo.
Lo curioso fue el mensaje que protagonizó este lanzamiento: estos Mac ya no son esas máquinas que encandilaban a los profesionales de la fotografía o la edición de vídeo: son bestias perfectas para correr los citados modelos de IA en local. Una IA privada, eficiente y súper silenciosa.

