‘Her’, la cinta de 2013 dirigida por Spike Jonze, nos permitió asomarnos a un futuro en el que sería posible llevar una inteligencia artificial en el bolsillo. En el móvil, concretamente. Una con la que poder hablar, preguntarle cosas y hasta enamorarnos. En 2026 ya estamos en ese futuro, con una IA en el bolsillo con la que hablar, fantasear y hasta cumplir sus consejos para realizar acciones que van desde cocinar hasta suicidarnos.
Hablar con una IA se ha convertido en una válvula de escape para muchas personas, ya que es una tecnología diseñada con un único objetivo en mente: darnos la razón. De este modo, seguimos usándola porque siempre nos dice lo que queremos leer, y esto resulta en que es fácil caer en la dependencia. También en una dependencia emocional que, en países como China, se ha disparado estos últimos meses.

