El hecho de caer rendido en el sofá o en la cama con la televisión encendida, un podcast de fondo o una serie en reproducción automática es una costumbre sumamente extendida en nuestra sociedad. Y es que para muchas personas el silencio absoluto resulta ensordecedor a la hora de conciliar el sueño, necesitando siempre un murmullo de fondo para poder dormir sí o sí. Sin embargo, esto es un grave problema para la calidad del sueño.
Sistema de protección. Desde la perspectiva de la psicología, la necesidad de mantener un sonido de fondo, pese a que no se le preste atención alguna, es una estrategia de afrontamiento. Aquí hay que tener en cuenta que cuando llega el momento de acostarse, la ausencia de distracciones que tenemos a lo largo del día suele dar paso a un estado de rumiación. Es decir, una persona comienza a tener pensamientos intrusivos, y a imaginar situaciones de lo que ha pasado en el día a día para saber cómo afrontarlos mejor.

