Si hay algo que nos ha ayudado a conocer mejor a los neandertales, esos son sus retos: huesos fosilizados, dientes y objetos como herramientas de piedra o cenizas. Al fin y al cabo, es lo que sobrevive al paso de 40.000 años porque el resto se pudre. Sin embargo y tras cuatro décadas de excavación en un yacimiento en Capellades (Barcelona), un equipo del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) ha encontrado 597 huellas de un material que no aparece en las quinielas de la supervivencia: madera.
Aunque el concepto de «oficio» no aplicaba por aquel entonces porque desconocemos si existían artesanos especializados, parece claro que trabajar la madera formaba parte de la vida diaria de los neandertales.

