España queda la última en las dos preguntas clave de la encuesta que Stripe ha hecho a fundadores europeos: cómo es tratar con la Administración y si volverían a constituir su empresa en el mismo país.
Por qué es importante. En la última década, España ha medido su política de emprendimiento por las empresas que nacen. Stripe propone una métrica más exigente: si quien ya lo ha vivido volvería a hacerlo aquí o no. Ha arrasado el ‘no’.

