El progresivo envejecimiento de la población unido al incremento de la esperanza de vida está obligando a los gobiernos de todo el mundo a retrasar cada vez más la edad de jubilación para asegurar la sostenibilidad de sus sistemas de pensiones. En España, desde 2011 se viene aplicando un periodo de transición que, progresivamente, retrasa la edad de jubilación hasta los 67 años si no se han cotizado los 38 años y seis meses que abre la puerta a jubilarse con 65 años. ¿Pero qué pasa si se han cotizado más de esos 38 años?
Para evitar las jubilaciones anticipadas, el Gobierno estableció una serie de penalizaciones: por cada mes que se adelante la jubilación se aplica una penalización en la pensión. Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social y experto en jubilaciones, explica en un vídeo publicado en su canal de YouTube la clave para acceder a la jubilación y evitar parte de esas penalizaciones: «la disposición transitoria 34».

