Con casi 7.500 habitantes y un tramo de AVE que ya avanza desde Talavera de la Reina, Talayuela (Cáceres) se ha quedado sin los profesores de árabe que llegaban cada año desde Marruecos. El acuerdo de gobierno entre PP y Vox en Extremadura prometía suprimir el programa este curso, la comunidad educativa intentó esquivarlo con una solución de última hora, y el Ministerio de Educación ha decidido tumbarla. Se anunció al final del curso pasado y se ha hecho realidad.
Se acabó. Las clases forman parte del Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), amparado por un convenio de cooperación cultural firmado en 1980 y en vigor desde 1985. Es voluntario, se imparte fuera del horario lectivo y lo paga íntegramente la Fundación Hassan II para los Marroquíes Residentes en el Extranjero: el profesorado no depende del sistema público español, sino de la embajada marroquí. Cerca de una decena de comunidades autónomas lo han aplicado en algún momento.

