Durante décadas, la arqueología estuvo influida por interpretaciones androcéntricas, puesto que la imagen tradicional que ha llegado hasta nuestros días nos dibujaba un pasado rígido en el que el hombre salía a cazar, mientras la mujer se quedaba cuidando a la prole en el asentamiento. Sin embargo, el estudio del ADN está cambiando la interpretación de la organización social prehistórica.
Un nuevo estudio. Ahora la arqueología está revisando estas interpretaciones demasiado centradas en los hombres. Pero la prehistoria no fue generalmente matriarcal, sino que la evidencia demuestra una gran diversidad. Los descubrimientos apuntan a que las sociedades prehistóricas mostraban una enorme pluralidad en la división del trabajo, el estatus, la movilidad y el parentesco.

