Nueve meses en busca y captura, y la Guardia Civil lo encontró donde empezó todo: en casa de su madre, en Calella (Barcelona), escondido en un mueble bajo el fregadero. Carlos García Roldán, ‘Charly’ para sus víctimas, es el cerebro de Lujo Casa, la mayor estafa inmobiliaria investigada en Baleares: 3,4 millones de euros sustraídos a al menos 235 compradores mediante viviendas que nunca existieron. La Audiencia Provincial lo condenó en diciembre a casi 15 años de cárcel. Él, simplemente, no se presentó a firmar la sentencia.
Cómo dieron con él. Los investigadores de la Guardia Civil sospechaban desde hacía semanas que García Roldán se ocultaba en la vivienda materna, mismo domicilio donde recibió la notificación de la sentencia en diciembre. Confirmarlo costó más: no salía nunca a la calle, ni a pasear ni a comprar, y dejaba que fueran sus familiares quienes hicieran los recados mientras él permanecía dentro.

