Los tokens son la unidad mínima en la que la IA «trocea» el texto para procesarlo y darnos respuestas, pero también son la unidad en la que se mide el consumo y, en la práctica, la «moneda» de la IA. En China, los tokens se están colando en la vida cotidiana y no como metáfora: los regalan con un café, se cuelan en la letra pequeña de una tarjeta de crédito y hasta hay planes de tokens como si fueran GB de datos para el móvil.
Qué está pasando. Lo cuentan en Rest of World. Hasta hace poco, un token eran algo técnico que sólo conocían usuarios técnicos, pero ahora hay bancos, operadores de telefonía y hasta restaurantes ofreciendo tokens como incentivo para atraer y fidelizar clientes.

