Dos unidades retiradas y fuera de la circulación. Es la decisión que tomó Renfe en los últimos días de agosto cuando otros dos trenes Avril fabricados por Talgo volvieron a mostrar signos de posibles grietas en sus boggies. El problema ya es reiterado en este tipo de vehículos y obligó a sacar de la circulación estos trenes en la línea Madrid-Barcelona.
Este es el último capítulo de la historia. Al menos de momento.

