En 2025 China produjo alrededor de 270.000 toneladas de tierras raras frente a unas 390.000 toneladas extraídas a escala mundial. Estas cifras las ha recabado el Servicio Geológico de EEUU, por lo que presumiblemente son fiables, y ponen encima de la mesa una realidad inapelable: actualmente el país liderado por Xi Jinping produce alrededor del 69% de las tierras raras extraídas en todo el mundo.
Esta cifra intimida, no cabe duda, pero hay otra todavía más impactante: China también domina la industria del procesado al que es necesario someter las tierras raras para que puedan ser utilizadas. Tanto es así que su cuota, si nos ceñimos a la industria global de procesado, asciende al 90%. Con una producción de aproximadamente el 70% del mercado global y un control del 90% de la industria de procesado de las tierras raras, este país asiático tiene la sartén bien agarrada por el mango. Por mucho que lo lamenten EEUU y sus aliados.

