El auge de los centros de datos para inteligencia artificial (IA) está haciendo estragos en el mercado del PC. Este escenario ha provocado que los usuarios de ordenadores nos veamos obligados a enfrentamos a una paradoja inquietante: el mercado pone a nuestro alcance los componentes más sofisticados y capaces a los que hemos podido acceder hasta ahora, pero estamos en uno de los peores momentos que hemos conocido para comprarlos.
El apetito de los centros de datos es, por el momento, insaciable, y su altísima demanda de algunos componentes, como las CPU, los aceleradores para IA, la memoria HBM (High Bandwidth Memory o memoria de alto ancho de banda) o las unidades NAND Flash, ha provocado que el precio de algunos de los componentes de nuestro PC se dispare, rebasando en algunos casos máximos históricos. De una cosa no cabe duda: si queremos comprar un PC en 2026, o montarlo por piezas, tendremos que invertir en él más dinero que en 2025. Y muchísimo más que en 2024 o 2023.

