Alguien con mucho dinero acaba de hacerse con nada menos que 150 kilómetros cuadrados de bosques y montañas en una remota región de Suecia. El comprador es Alex Karp, cofundador y CEO de Palantir, y la operación ronda los 21 millones de euros. La compra habría podido pasar discretamente fuera de la región hasta que los cazadores locales recibieron un aviso inesperado: los derechos que les permitían cazar allí durante años dejaban de renovarse. La noticia desató una pregunta entre los habitantes de Storsjö Kapell que todavía sigue abierta: qué pretende hacer uno de los empresarios tecnológicos más poderosos.
La compra del terreno. Lo que se sabe es que la operación comprende unas 15.000 hectáreas alrededor de Storsjö Kapell, en el municipio de Berg, una enorme extensión de bosques de montaña y terrenos prácticamente desnudos que pertenecía al grupo forestal sueco SCA.

