A nadie se le escapa que la inteligencia artificial (IA) está teniendo un impacto muy profundo en la rutina de las personas que la utilizamos habitualmente. Esta tecnología ya está transformando muchos trabajos, así como la ciencia, la medicina o la educación. Sin embargo, aún no está claro en qué medida nos está afectando como usuarios, y, sobre todo, si está condicionando de alguna forma nuestro comportamiento. Un estudio interesantísimo publicado en AI & Society arroja luz sobre este escenario. Y lo que apunta es inquietante.
Los investigadores que han escrito este artículo pertenecen a las universidades de Birmingham (Reino Unido), Linneo (Suecia) y Aarhus (Dinamarca), y, curiosamente, la tesis central de su texto sostiene la existencia de una «humanidad robotoide». Puede parecer una elucubración forzada, pero basta que leamos su artículo para que nos demos cuenta de que sus argumentos son sólidos. O, como mínimo, razonables.

