España ha participado en La Haya en un ejercicio internacional diseñado alrededor de un escenario especialmente complejo: varios aviones militares sufren una colisión en territorio francés y el accidente termina provocando daños en una instalación nuclear. Un escenario destinado a comprobar cómo investigarían un desastre de estas características siete países europeos. Detrás hay además una preocupación creciente: la llegada de aviones de quinta generación está haciendo que investigar un accidente militar sea mucho más complicado por la tecnología clasificada y los materiales esparcidos.
Una colisión y una instalación nuclear. El escenario planteado por Bélgica buscaba llevar a los investigadores prácticamente al peor caso posible: una colisión aérea en Francia que afectaba a aeronaves de las distintas naciones participantes y provocaba además daños en una instalación nuclear.

