Hay formas más agradables de descubrir que tu bar tiene una cueva debajo, desde luego. Abrir una puerta tras la cámara frigorífica y encontrarte una bodega centenaria, por ejemplo. La que ha vivido el Bar Tempranillo, en San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), consiste en que el suelo se abra a las cinco y pico de la madrugada con cerca de 50 personas dentro. Por suerte, nadie ha fallecido, aunque sí hay un puñado de heridos.
Qué ha pasado. El aviso a emergencias entró a las 05:25 del sábado 3 de octubre: el suelo cedió y, después, se vino abajo parte del techo. Según las primeras cifras, entre 25 y 30 personas no pudieron salir por su propio pie. Acudieron cuatro patrullas de la Guardia Civil, bomberos y sanitarios. La Delegación del Gobierno contó 11 heridos, 8 trasladados a centros sanitarios, y el alcalde habló después de doce.

