La esencia es la misma, pero poco tiene que ver el negocio de las hamburguesas en la España de 2026 con el de hace dos o tres décadas. Su oferta se ha ampliado y enriquecido, yendo mucho más allá del universo de la fast food tradicional. Las hamburgueserías se han abierto a la «gourmetización», experimentan con smash burgers, carne sintética, ingredientes que la aproximan a los mercados regionales e incluso caviar y wagyu. De hecho han conseguido que su demanda se expanda hasta ganar cuota en el sector a costa de otros productos, como la pizza.
La gran pregunta es… ¿Se empachará algún día el mercado?

