Nuestro planeta es una gigantesca fuente de energía. Aunque ya sabíamos que las olas de los mares tienen un gran potencial como energía renovable, un no tan novedoso método maremotérmico quiere utilizar la diferencia de temperatura entre la superficie y el fondo oceánico para generar electricidad de forma continua, las 24 horas del día.
Y parece que Canarias tiene todas las papeletas para beneficiarse de esta tecnología.

