Marialuisa Ferramosca podría haber llegado al final de su carrera pensando en cómo gastar los días de descanso que nunca utilizó. No eran pocos: nada menos que 142 jornadas de vacaciones, casi cinco meses. Pero la directora del servicio de emergencias SUEM 118 de Treviso ha decidido jubilarse a los 67 años sin disfrutarlas y destinarlas literalmente a sus compañeros. Después de casi cuatro décadas atendiendo emergencias, su último gesto será dejar también su tiempo a los que puedan necesitarlo para algo mucho más urgente que unas vacaciones.
Jubilarse con meses de vacaciones en el limbo. Ferramosca dejará definitivamente el servicio el 30 de septiembre y será oficialmente jubilada desde el 1 de octubre. Los 142 días que tenía acumulados serán recalculados e incorporados al fondo de ferie solidali de la ULSS 2, un mecanismo pensado para ayudar a trabajadores que necesitan ausentarse por circunstancias especialmente delicadas.

