Rusia tiene un arma para doblegar a Ucrania. El ingrediente secreto no es un misil: son 500 toneladas de fibra de carbono

En el frente de Donetsk, Ucrania ha empezado a organizar algunas operaciones como si la guerra tuviera dos turnos. Kiev intenta entregar a los robots las tareas que más vidas cuestan mientras Rusia prepara una industrialización todavía más gigantesca de la guerra no tripulada. Documentos internos de Rosatom revelan un proyecto para construir otros 28.000 drones de ataque anuales. Mientras Ucrania trata de sacar al soldado de algunos de los lugares más peligrosos del frente, Rusia multiplica las máquinas que hacen que esos lugares sean cada vez más peligrosos.

Turno de día y de noche. La lógica la explicaba en Insider el comandante Serhii Tischenko, del 96º Batallón de Apoyo del Tercer Cuerpo de Ejército ucraniano: de noche es mejor enviar los vehículos terrestres no tripulados porque al enemigo le cuesta más detectarlos. Durante el día resulta más práctico lanzar los asaltos porque los soldados pueden localizar con mayor facilidad los drones FPV rusos. 

Leer noticia completa →