Caminar por un parque y escuchar el canto de los pájaros es algo que a muchos nos gusta y nos llega a relajar. Pero esta es una idea que todos hemos interiorizado, pero hasta ahora la ciencia no había diseccionado exactamente qué características acústicas hacen que un trino nos resulte agradable al oído, y más importante aún, cómo impacta eso de forma medible a nuestra salud.
Se ha investigado. Aquí un reciente estudio publicado en la revista Frontiers in Bird Science ha puesto números concretos a esta experiencia. Y para ello expusieron a 84 participantes a 123 vocalizaciones de aves comunes y cruzaron las puntuaciones que le daban según lo agradable que era con mediciones objetivas del sonido como la amplitud, la frecuencia, complejidad y el ancho de banda.

