Hace ahora un año, Renfe y Ouigo abrieron un nuevo frente en su batalla. La compañía española lanzó un mensaje: los franceses estaban sobrepasándose en el uso que estaban haciendo de sus talleres. Y es que Ouigo tiene acceso a los talleres de Renfe para hacer ciertas reparaciones, tal y como marca la normativa, pero los españoles exigían que cumplieran con su compromiso de levantar su propio taller.
Un año después, esta batalla no ha terminado.

