Cojamos dos vasos. En uno tenemos agua de un río español; en el otro, de un río portugués. No es ya que hablemos de la misma península; es que hablamos, muchas veces, del mismo río. Pues bien, según Eurostat, en el primero (en el español) hay, de media, unas quince veces más fosfatos que en el segundo.
Es verdad que los ríos españoles no son los peores (ecológicamente hablando) de Europa, pero los datos de la Universitat Politècnica de València no dejan lugar a dudas: son los que más materia orgánica y fósforo llevan por litro.

