Cuando se sale de fiesta y se toman un par de copas de más, a la mañana siguiente aparece la temida resaca, siendo este el momento en el que juramos que nunca más vamos a tomar una gota de alcohol (aunque luego no sea así). Y aquí aparece el clásico consejo que llevamos años escuchando y que apunta a que una cerveza es el remedio perfecto para acabar con esta sensación resacosa, ya que «un clavo saca a otro clavo». Pero… ¿Es cierto?
El origen de la resaca. Para entender si este consejo es cierto o no, primero hay que saber por qué nos levantamos tan mal por las mañanas tras una noche de fiesta. Y el responsable está en la deshidratación que causa el alcohol en nuestro organismo, puesto que se ve inhibida la hormona responsable de «atrapar» todo el líquido posible en nuestro cuerpo, que es la ‘hormona antidiurética’.

