Hay padres que pagan por semestre para que sus hijos frieguen platos, limpien retretes, corten leña y pasen horas trabajando en una granja de Vermont. No se han equivocado de escuela: Mountain School atrae a estudiantes brillantes de todo Estados Unidos y presume de antiguos alumnos admitidos en Harvard, Brown, Dartmouth o Berkeley. Por supuesto, hay otra motivación: en una carrera universitaria donde las buenas notas ya no garantizan destacar, hasta recoger estiércol puede convertirse en material para construir una candidatura diferente.
Un dineral para aprender a fregar. Lo contaba hace unos días el Wall Street Journal. Mountain School ocupa una zona rural de Vermont y funciona como programa de un semestre para estudiantes de penúltimo año de secundaria. Tres veces al día hay adolescentes fregando utensilios, limpiando aulas, preparando verduras o revisando sistemas de riego.

