El director general de Renault, François Provost, ha puesto el plan de incentivos del Gobierno para vehículos eléctricos en su punto de mira. Y es que en el Salón del Automóvil de París, al cual pudimos asistir hace unos días, el CEO de la compañía argumentaba que el Plan Auto+ está ayudando a los híbridos enchufables importados a restar protagonismo al Captur fabricado en Valladolid, y afirma que la producción de la planta ha disminuido como consecuencia de ello.
Por qué importa. España es uno de los mercados europeos donde las marcas chinas están presionando con más fuerza, y también es donde Renault alberga sus operaciones industriales clave. Según apunta CincoDías, los fabricantes chinos acapararon el 38% de las matriculaciones de vehículos enchufables (vehículos 100% eléctricos y PHEV) en España entre enero y septiembre. Así que la queja de Provost convierte esta historia en una cuestión industrial.

