Empecemos con un pequeño juego. Piensa en la última vez que estuviste en un restaurante y luego intenta recordar dos cosas. La primera es por qué fuiste. A los bares se va a comer y beber, ya lo sé, pero medita bien si el objetivo principal era ese (disfrutar de lo que había en el plato) o más bien acudiste para pasar un rato con tus amigos y familia. Ahora intenta recordar exactamente qué comiste. Tal vez te parezcan cuestiones absurdas, pero captan la esencia de la hostelería.
No lo decimos nosotros, lo dice Ferran Adrià.

