Si hoy quisieras coger una bici y convertirla en tu sistema de transporte habitual, ¿cómo de fácil (o de difícil) sería desplazarse por el carril bici? Respuesta corta: ni todos los carriles bici son iguales y depende mucho de dónde vivas porque la realidad es que la infraestructura ciclista de Europa es tremendamente desigual.
Y además, de buenas a primeras no es tan fácil saber cómo de bien (o de mal) están preparadas las ciudades, porque como explica la Federación Europea de Ciclistas (ECF), el viejo continente no tiene una cartografía oficial. Lo que sí tiene son buenas intenciones y un compromiso de fijar una línea base para toda la UE con la longitud, densidad, calidad y accesibilidad de la infraestructura ciclista, según la Declaración Europea sobre Ciclismo. La buena noticia es que un grupo de voluntarios ha hecho un mapa interactivo para que te hagas una idea.

