España quiere ganar peso en una carrera de inteligencia artificial que ya no se limita a desarrollar mejores modelos o levantar grandes centros de datos. El Gobierno acaba de presentar IA360, una hoja de ruta con la que pretende reforzar la capacidad tecnológica del país y, al mismo tiempo, extender el uso de la IA a empresas, educación y servicios públicos. Es una apuesta amplia, con objetivos que van mucho más allá del cómputo y que buscan llevar esta tecnología a terrenos mucho más cercanos al día a día.
¿Desde dónde parte España y hasta dónde quiere llegar? El plan utiliza como referenciael índice de dinamismo de la inteligencia artificial de Stanford, en cuya clasificación global de 2024 el país aparece séptimo del mundo y segundo de Europa. Ese indicador no mide únicamente el uso de estas herramientas, sino distintas dimensiones del ecosistema de IA. Tomando esa referencia, el objetivo declarado por el Ejecutivo es entrar en el top 5 mundial. Los próximos 12 meses concentrarán una primera batería de acciones e hitos, pero no marcan la fecha de finalización de toda la estrategia.

