Durante años, definir un móvil premium ha sido casi un ejercicio de ficha técnica. Cuál tiene el procesador más rápido, la pantalla más nítida o la cámara con más megapíxeles. Bastaba con mirar la tabla. Pero en 2026 esa tabla dice cada vez menos.
Casi todos los Android caros montan el mismo Snapdragon 8 Elite Gen 5, las pantallas de 120 Hz con miles de nits ya han bajado a la gama media y hoy encontrar un móvil pintón por 500 chuchos es pan comido.

