La IA ya nos ha asombrado en el ámbito de las matemáticas, y ahora quiere hacerlo en el de la química. Es desde luego lo que ha logrado Anthropic, que puso a trabajar a Claude de forma autónoma durante unas 48 horas para resolver un problema clásico del desarrollo de nuevos medicamentos: el diseño de proteínas. Los resultados son prometedores, aunque solo resuelven parte del problema.
Claude, diséñame unas proteínas. Anthropic, que inauguró recientemente su programa Claude Science, le dio a su modelo de IA acceso a literatura científica, internet y recursos hardware, además de varios modelos especializados en diseño, secuenciación y plegamiento de proteínas. El modelo analizó todos los datos para decidir dónde tenía que atacar cada diseño de proteínas. Luego generó candidatos, los optimizó, descartó los peores y eligió cuáles debían mandarse al laboratorio para sintetizarlos. Lo hizo además de forma totalmente autónoma.

