Aunque lo niegue en público, Estados Unidos tiene un problema con su dependencia de China para fabricar chips

La industria de los semiconductores de EEUU no es independiente. Actualmente no lo es la de ningún país. Las empresas estadounidenses que se dedican a la fabricación de circuitos integrados, como Intel, GlobalFoundries o Texas Instruments, entre otras, se gastan unos 27.000 millones de dólares al año en equipos de fotolitografía, máquinas de procesamiento de obleas y materiales avanzados.

Los productos de la empresa neerlandesa ASML y las japonesas Tokyo Electron o JSR Corporation son algunos de los más demandados por los fabricantes de chips de todo el planeta. También por los de EEUU. De hecho, el 95% del dinero que las compañías estadounidenses dedican a la compra de los productos y las materias primas que necesitan va a parar a Europa, Japón, y también a sus propios proveedores en EEUU, como Applied Materials, Lam Research o KLA Corporation.

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