Si hay algo que une a España es que no hay una comunidad de propietarios donde no haya algún lío. Los hay de todo tipo, capaces de plantar una piscina hinchable en un edificio de los años 60 o de denunciar a un vecino por tener un perro en casa. Pero entre los menos exóticos, hay uno que se repite con cierta asiduidad: ¿puedo meter dos vehículos en mi plaza de garaje?
Dos (o tres o cuatro o cinco) vehículos por el precio de uno. Un garaje comunitario es ese espacio dividido en pequeñas parcelas privadas con entrada, salida y un paso común para el movimiento de los vehículos. Por defecto, podríamos pensar que si el aparcamiento tiene 100 plazas, el número de vehículos que puedan cobijarse bajo techo será otro centenar.

