En una isla, los recursos y el inventario de la biodiversidad es diferente y con un flujo más limitado al que hay en el continente. Así que hace más de 50 años, el gobierno de España auspiciado por los cazadores tomó la decisión de introducir muflón europeo en Canarias, como cuenta la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC). Hoy, las islas tienen un grave problema con esa oveja salvaje oriunda de Córcega y Cerdeña.
Qué está pasando. El muflón (concretamente, de Ovis orientalis musimon) está considerado una especie invasora en Canarias: ocupa las cumbres de Tenerife entre los 1.400 y los 3.100 metros de altitud y como no tiene depredadores naturales en la isla, según el Cabildo de Tenerife, campa a sus anchas pisoteando y devorando la vegetación autóctona. Y su presencia se extiende mucho más allá.

