Telefónica, como titular de las líneas telefónicas de España, soportaba la obligación de garantizar un conjunto de servicios de telecomunicaciones mínimas para todos los ciudadanos, independientemente de en qué parte del territorio vivan, con una calidad mínima y un precio asequible. Era el denominado Servicio Universal de Telecomunicaciones.
Esa obligación ya tiene fecha de caducidad. El Gobierno ha movido ficha y el 1 de enero de 2027 el mapa de servicios cambiará para todos los operadores. Vamos por partes.

