Si hablamos de coche italiano, te viene a la cabeza el diseño. Si decimos «coche alemán», a lo largo de las últimas décadas ese «made in Germany» ha sido percibido como calidad. Alemania ha sido históricamente el corazón automovilístico de Europa y sinónimo de excelencia, con marcas tan reputadas en su haber como Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz o Audi, reconocidas a nivel mundial.
Pero la transición hacia lo eléctrico ha traído un desplazamiento en el mapa que diseminan la producción en el viejo continente y que directamente lo alejan de Europa dirección este. Se ve en las calles y lo acompañan los datos, más concretamente, con el ranking de los coches eléctricos más vendidos del planeta entre enero y junio de 2026. Un rápido vistazo deja un país como abrumador dominante, una marca norteamericana y la absoluta desaparición de Europa, y por ende, de Alemania de la lista.

