Oficialmente, en Irkutsk no hay peste. Todo lo más, hubo una muerte. La de Daria Shipilova, trabajadora de 28 años del Instituto Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, que falleció la noche del 1 al 2 de octubre. Según la agencia sanitaria rusa (Rospotrebnadzor), fue una «neumonía de etiología no establecida». Pero ‘peste’ lo que se dice ‘peste’… no hay.
Y pese a ello, las embarazadas que acuden al Centro PErinatal reciben un papel que pregunta por una serie de síntomas como fiebre o congestión nasal. Un papel encabezado por la frase «Lista de comprobación ante sospecha de infección especialmente peligrosa: peste».

