Como viene siendo habitual, tras el galardón de medicina, que este año ha ido a parar a las manos de Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel, llega el turno del Premio Nobel de Física. En esta ocasión, el ganador ha sido Francis Halzen por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. El premio este año asciende a los 12 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 1,1 millones de euros.
El descubrimiento. En el Observatorio IceCube, se detectan continuamente interacciones de neutrinos que proporcionarán a los investigadores un conocimiento novedoso sobre los entornos violentos en los que los neutrinos de alta energía pueden ser creados – y podrían incluso revelar fenómenos cósmicos previamente desconocidos.

