Las supersticiones pueden arraigarse muchísimo con el paso de los años. Igual que la supuesta muerte de Molière tras vestir de amarillo en una representación teatral en 1673 ha llevado a que hoy en día nadie use ese color en los escenarios, la explosión de un tanque de oxígeno en la nave del Apolo 13 condujo a que ninguna misión estadounidense llevase como apellido ese número de mal agüero. Al menos no hasta ahora, pues la misión Crew-13 de SpaceX lo ha lucido sin miedo y ha llegado a su destino con éxito.
Rápidos y superando miedos. Desde lo ocurrido con el Apolo 13, la carrera espacial estadounidense ha estado marcada por la fobia al número 13, más conocida como triskaidekafobia. Ha habido misiones de otros países que sí que han llevado esta numeración, pero no en Estados Unidos. Sin embargo, SpaceX y la NASA han decidido romper con esta tendencia, siguiendo el ritmo natural de las cosas y lanzando a la Estación Espacial Internacional la misión Crew-13. Justo después de la Crew-12.

