El pasado verano se produjo un terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín. El evento dio origen a una serie con más de 400 seísmos en pocos días (hoy ya son más de 1.700). En aquellos días, la ciudad vivió semanas de incertidumbre y el Patronato cerró la Alcazaba durante más de un mes. Después la reabrió con un recorrido adaptado. Pero una pregunta se formuló pensando en lo que pudiera pasar: ¿y si la Alhambra se derrumbara?
Qué ha pasado. Con el susto aún reciente, el Patronato ha empezado a tramitar un plan para proteger los Palacios Nazaríes, el corazón del conjunto. Y no solo ante terremotos: también inundaciones, incendios y otras emergencias climáticas.

