El mundo del videojuego se ha movido alrededor de dos puntos este verano que las torrenciales lluvias de estos días nos confirman que ha terminado. Por un lado, la sangría que se está produciendo en Xbox. Por otro, el golpe al videojuego en formato físico.
PlayStation anunció el pasado 1 de julio que, a partir de enero de 2028, dejará de haber juegos en formato físico para sus consolas. Quitando de la ecuación el ‘estanterismo’, que no haya juegos en formato físico con el juego dentro del propio disco (y no como vienen algunos juegos actualmente) es un problema enorme para la preservación del propio videojuego. Máxime cuando la propia Sony nos dice que sólo adquirimos licencias temporales de uso cuando adquirimos un juego digital.

