El complejo de fábricas que está construyendo TSMC en Arizona (EEUU) es titánico. Su primera planta de producción de semiconductores de este campus inició la operación hace dos años, aunque no alcanzó la fabricación a gran escala en el nodo N4 (4 nm) hasta el año pasado. No obstante, este es solo el primer eslabón de la cadena. La segunda planta estará operativa en 2028 y fabricará circuitos integrados en los nodos N3 (3 nm) y N2 (2 nm).
Y, por último, la tercera fábrica no estará lista del todo hasta finales de esta década y producirá chips en el nodo N2 (2 nm) o, incluso, en un nodo todavía más avanzado. Estas instalaciones son cruciales para que EEUU reduzca su dependencia de los chips que proceden de Asia, por lo que es razonable prever que los problemas que están lastrando la construcción de estas fábricas se terminarán subsanando.

